KABBALAH PRÁCTICA:
LOS 6 MINUTOS QUE PUEDEN CAMBIAR TU DÍA

Dedicar unos pocos minutos a la introspección puede darnos una conexión con lo trascendente, y prepararnos para enfrentar la jornada con armonía. ¿Se trata de alguna técnica complicada? ¿Se necesita tener una preparación previa? En absoluto.

Fabiana Kramarz –especialista en mística judía– nos aconseja en el libro “Kabbalah práctica”, empezar centrándonos en la respiración, a través de pequeños ejercicios, sumamente sencillos.

¿Cómo hacerlo? La especialista sugiere que hallemos un lugar cómodo, en soledad, y que nos sentemos cómodamente, girando con suavidad los hombros hacia atrás para evitar la tensión en el cuello. También podemos recostarnos si nos resulta más natural. También recomienda girar las palmas de las manos hacia arriba. La tradición judía alude a que la mano abierta, la mano que da, queda así disponible para recibir dones.

En ese estado, debemos cerrar los ojos y transitar, durante breves minutos, el siguiente proceso.

  • Primeros tres minutos
    Respiramos naturalmente dos o tres veces. De modo profundo, inhalamos por nariz y exhalamos por boca, haciendo un sonido similar al rugido del viento. Cuando más estrés o cansancio percibamos en nuestro interior, más intensas e incluso ruidosas deberían ser las exhalaciones. Se tratará de expulsar fuera del cuerpo toda aquella energía estancada, retenida en el interior, toda posible toxicidad.
  • Segundos tres minutos
    Inhalamos por la nariz y llevamos el aire al abdomen. Una vez que se expande, retenemos el aire unos segundos. A continuación, exhalamos por nariz o por boca muy lentamente. Luego de tres o cuatro inhalaciones profundas, exhalaremos en dos tiempos y luego en tres tiempos. Si colocamos una mano en el abdomen y otra en el pecho, notaremos cómo se desplaza el aire desde el vientre al pecho.

“Prestar atención durante unos minutos a cada inhalación y exhalación relaja y energiza al mismo tiempo. Con el correr de los minutos, el cuerpo ingresa en una relajación cada vez más intensa”, explica.

A continuación, inhalamos contando hasta diez y exhalamos contando hasta cinco. Inhalamos en un tiempo, retenemos el aire en el abdomen por siete u ocho segundos. Exhalamos en dos tiempos y luego en tres tiempos, demorándonos cada vez más en cada exhalación.

Si logramos habituarnos al menos a estos breves momentos de conexión interna, concentrándonos en el aquí y ahora, habremos dado un primer paso valiosísimo para luego instalar la meditación, asegura la autora. Es simple, gratuito, rápido y provechoso: ¿qué más podemos pedirle?

Por Darío Bermúdez

Manager de contenidos. Escritor, documentalista, y director de colecciones de libros holísticos. Desde hace 25 años se dedica a la apertura de conciencia. Mail: dario@bermudez.com

¿QUIERES SABER MÁS SOBRE ESTE TEMA?
“Kabbalah práctica”, de Fabiana Kramarz, Editorial Kier.