SE UTILIZAN PARA FORTALECER CUALIDADES O PARA CONSEGUIR AQUELLAS QUE DESEAMOS. SIRVEN TAMBIÉN PARA TENER UNA ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA Y DEJAR DE LADO HÁBITOS NEGATIVOS.

Las afirmaciones positivas se expresan en primera persona, y suelen comenzar con las palabras “Yo soy”, utilizando el tiempo verbal presente y usando un lenguaje afirmativo.

La programación de nuestra mente

Cómo somos, cómo pensamos, cómo proyectamos y afrontamos la vida siendo adultos es en buena parte el resultado de todo lo que nuestra mente ha absorbido desde nuestros primeros años de vida.

Hemos sido influenciados por el medio en que crecimos, la educación recibida, la familia, los amigos, las experiencias, las tragedias, e incluso la cultura del país. Heredamos arquetipos positivos y negativos que ha programado nuestra mente bien sea para ser personas exitosas, felices, emprendedoras, o por el contrario, hombres y mujeres pesimistas, flojos, faltos de iniciativa, etc.

Las noticias negativas, la delincuencia, el miedo y el temor que se vive en gran parte de nuestras ciudades también han menguado nuestro optimismo ante la vida, todos estos factores han contribuido a que tengamos la tendencia de utilizar la negación en nuestro lenguaje diario. ¿Has escuchado o dicho frases como las siguientes?

– ¿No te gustaría acompañarme?

– ¿No será que ya no alcanzo a llegar?

– ¡No iré al banco porque debe estar muy lleno!

– ¡Juanito, no te subas ahí que te vas a caer!… ¡sí ves, te caiste!

– Yo soy de malas en el amor

– Yo no sirvo para hacer eso

Las palabras catalizan la energía de nuestros pensamientos

Estamos creando en todo momento con nuestra mente, y a través de las palabras fluye ese caudal que pone en marcha su materialización. Todo gran invento en la historia de la humanidad a partido de un idea, del mismo modo los proyectos y planes que se nos ocurren provienen del mundo mental, y para convertirlos en algo tangible lo hacemos a través de la acción y nuestras palabras.

Es muy importante tener en cuenta cómo hablamos. Las palabras son energía, te recomendamos ver el video “El Poder del Sonido y las palabras”.

Debemos vigilar el lenguaje que utilizamos, tanto en nuestra relación con los demás, como con nosotros mismos. De ahí la importancia de utilizar palabras y oraciones en positivo/afirmativo.

El poder que encierran las palabras YO SOY

Cuando iniciamos una frase con las palabras “YO SOY”, seguidas de una cualidad que se desea poseer o una acción que se quiere realizar; estamos poniendo en práctica un primer elemento básico de las afirmaciones positivas: Hablar en primera persona y en tiempo presente usando un lenguaje afirmativo.

Desde un punto de vista espiritual, las palabras “YO SOY” son una llave que abren un ilimitado poder que nos conecta con el arquitecto universal que es Dios, el Creador.

En la biblia está escrito que un nombre por el que conocemos a Dios es “YO SOY EL QUE YO SOY”,  Éxodo 3:14 (RVR1960)

“Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.”

A lo que podemos concluir que cuando decimos “YO SOY” equivale a decir “Dios en mí es”. De modo que cuando decimos “YO SOY exitoso”, es igual a que dijeramos “Dios en mi es exitoso”. Nos conectamos con la ilimitada luz espiritual divina, la cual nos es transmitida al instante.

Jesucristo empleó las afirmaciones “YO SOY” de manera constructiva y podemos rastrearlas en algunos pasajes:

“YO SOY la luz del mundo” Juan 9:5
“YO SOY la resurrección y la vida”  Juan 11:25
“YO SOY el camino, la verdad y la vida” Juan 14:6

Jesús comprendió que era Dios quien moraba en él, y quien manifestaba la Palabra que él hablaba, no su yo humano. Del mismo modo, al pronunciar éstas u otras afirmaciones positivas nos permite dirigir nuestra conciencia hacia lo Divino que mora en nosotros.

Pon en práctica las afirmaciones

Lo más eficaz es practicar las afirmaciones en el momento de despertar, por la mañana, o justo antes de dormir, por la noche. Es recomendable sentarse en una postura correcta, en una silla o una superficie firme. Con la espalda recta, los ojos cerrados y centrando nuestra atención en el corazón.

Para comenzar es importante respirar profundamente varias veces hasta sentirse en calma o en relajación. Elija una de las afirmaciones que compartimos al final del artículo, o cree las suyas, a continuación repitalas varias veces seguidas durante varios minutos en profunda concentración.

También se puede apoyar en la visualización mientras las pronuncia, a fin de que pueda entrar en sintonía con su YO Superior o estar más centrado interiormente.

– ¡YO SOY Luz!

– ¡YO SOY vida!

– ¡YO SOY la resurrección y la vida de mi salud física, mental y espiritual

– ¡YO SOY un ser amoroso!

– ¡YO SOY victorioso en todas las metas que me propongo

– ¡YO Soy una persona inteligente y hermosa!

– ¡YO SOY un padre/madre amoroso/a!

– ¡YO SOY uno con Dios!

– ¡YO SOY EL QUE YO SOY!

Fuente: www.buenkarma.co