GRAFOLOGÍA EMOCIONAL:
DIME CÓMO ESCRIBES Y TE DIRÉ QUIÉN ERES

¿Es posible que alguien desnude nuestra psiquis simplemente analizando cómo escribimos? ¿Qué dice mi escritura de mi personalidad? ¿Puedo ocultarle mis emociones a un experto?

Al escribir, proyectamos inconscientemente nuestro ser. Vale decir: confeccionamos un “autorretrato” que puede ser interpretado hasta detalles insólitos. La grafología es la vía científica para dicho análisis, revelando secretos que nuestro inconsciente, tal vez, preferiría no sacar a la luz.

Susana Tesouro de Grosso –experta en grafología, con muchos años de experiencia docente– nos amplía la mirada en su libro “Grafología emocional”, contándonos que es posible estudiar específicamente las emociones y la capacidad de controlarlas del ser humano, a través de los trazos de su escritura.

 “La grafología de las emociones es una rama de la grafología científica que descubre en forma rápida el estado emotivo del escribiente, y su resistencia física o psíquica, revelando las preocupaciones latentes o circunstanciales”, nos dice.

Vayamos a un ejemplo concreto. ¿Escribes apoyando las letras en el renglón, o no lo respetas? La experta nos señala lo siguiente:

  • Grafismo apoyado en el renglón:
    Indica que el escribiente se apoya en el mundo concreto, tiene “los pies sobre la tierra”, es formal y se fija en los pequeños detalles. Pero cuando el grafismo está muy apoyado en el renglón, indica inseguridad profunda y necesidad marcada de apoyo.
  • Grafismo por encima del renglón (sin tocarlo):
    Indica que el escribiente se separa de la realidad, huye del contacto por confianza en sus propias fuerzas y aptitudes, o por deseo de independizarse. Busca su propio camino.
  • Grafismo donde se ignora el renglón, con signos de desorden y desorganización espacial muy marcados:
    Indica el rechazo de las normas colectivas o desconsideración de la persona a quien se escribe.
    En cuanto a la dirección del grafismo, va a indicar las variaciones de ánimo, de humor y de voluntad del escribiente.
  • Cuando la dirección de la escritura es ascendente, implica afán de éxitos, optimismo, capacidad de trabajo, entusiasmo y creatividad, entre otras cualidades.
  • Cuando es recta, indica voluntad firme y estable, autocontrol, sentido práctico y madurez.
  • Cuando es descendente, en cambio, nos está hablando de una tendencia a claudicar, pesimismo, falta de iniciativa y descontento con uno mismo, entre otros rasgos distintivos.

Qué bueno que estoy escribiendo en una computadora, así nadie puede analizar mis trazos.

Por Darío Bermúdez

Manager de contenidos. Escritor, documentalista, y director de colecciones de libros holísticos. Desde hace 25 años se dedica a la apertura de conciencia. Mail: dario@bermudez.com

¿QUIERES SABER MÁS SOBRE ESTE TEMA?
“Grafología emocional”, de Susana Tesouro de Grosso, Editorial Kier.